Friday, June 02, 2017

Abre los ojos

"¿La verdad? Puede que no la soportaras."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

César es un joven y guapo triunfador que encuentra al amor de su vida, pero poco después sufre un aparatoso accidente que los desfigura horriblemente. Desde ese momento no sabrá diferenciar que es real y que no en su vida.

UN SUEÑO DENTRO DE UN SUEÑO
Antes que se confirmase el increíble éxito de su opera prima, Tesis (1996), su director, Alejandro Amenábar, ya estaba trabajando en su siguiente película, Abre los ojos (Abre los ojos, 1997), la cual lo consagraría como uno de los directores más importantes del cine español.
"La historia de Abre los ojos surge en medio de un proceso gripal sufrido durante el rodaje de Tesis. Tenía la excusa argumental, encontré luego un par de claves," recordaba Amenábar. Y la excusa a la que se refería era la criogenización, técnica que se empezó a popularizar en los 90 y que se convirtió en uno de los pilares de la película. "Había pensado en todas esas cosas sobre la criogenización y estaba muy interesado en esa idea, particularmente cuando descubrí que era real y que existía realmente una empresa que hacía esas cosas," afirmaba el director.
Y de una horrible pesadilla surgió esta historia a medio camino entre el sueño y la vigilia. "La historia de un hombre que quiere vivir en el cielo y acaba en el infierno," la describía Amenábar, aunque también añadía que, "es una película sobre los sueños, sobre todo tipo de sueños, los oníricos, y aquellos que anhelamos." 
El director le propuso su idea a José Luis Cuerda, quien le había producido Tesis y con el que tenía un acuerdo por otras dos películas. Cuerda estuvo de acuerdo en llevar adelante su nuevo proyecto bajo su productora Las Producciones del Escorpión, a la que se sumó Sogetel.
Sin perder tiempo, Amenábar y Mateo Gil (con quien había trabajado en su ópera prima), comenzaron a escribir el guión y lo completaron tras casi seis meses de trabajo y tres versiones de la historia."[Mateo] empujaba hacia el experimento en sí, hacia el mito de Frankenstein y yo quería llevar la trama hacia la historia de amor, a algo mucho más cotidiano,” admitía Amenábar. Para documentarse, el director visitó varios psiquiátricos y así, "tratar de contar esta historia con honestidad."
Según el director, José Luis Cuerda participó activamente en el desarrollo de la película, "estuvo presente durante todo el proceso. Fue una discusión a tres bandas," recordaba Amenábar.
El reparto se compuso de una serie de caras conocidas y emergentes del cine español. Para la ocasión, Amenábar repitió con Eduardo Noriega y Fele Martínez, sus dos protagonistas masculinos de Tesis. El primero sería César, el personaje principal del relato y el segundo Pelayo, su mejor amigo. Noriega tenía claro que su papel no era fácil, "mi reto es ganarme al público interpretando a un tipo con el que muy pocos espectadores se identificarán".
Penélope Cruz dio vida a Sofía. La actriz estuvo cerca participar en Tesis en el papel que terminaría recayendo en Ana Torrent, pero no perdió la segunda oportunidad de trabajar con Amenábar. "Cuando me dieron el guión de Abre los ojos y lo leí, acepté inmediatamente la propuesta de trabajar a su lado, porque me pareció magnífico," relataba la actriz. No era para menos, ya que el papel había sido escrito para ella.
El resto del reparto se completó con Nawja Nimri, en el papel de la misteriosa Nuria. Chete Lera, en el papel de Antonio, psicólogo de César (un personaje que en los primeros tratamientos del guión era un abogado). Gérard Barray como Duvernois, uno de los empleados de la empresa de criogenización. Y en un pequeño papel de camarero podemos encontrar a Tristán Ulloa.

RODAJE
El rodaje tuvo lugar entre el 12 de mayo al 8 de julio de 1997 y se filmó íntegramente en Madrid, en localizaciones como, la Calle Gran Vía, el Parque de Berlín, el psiquiátrico de Alcalá de Henares, la Torre Picasso o el Faro de Moncloa. Su presupuesto fue de 370 millones de pesetas (2,2 millones de euros), el triple que Tesis. Además se gastaron cerca de 110 millones de pesetas en promoción y copias.
Los ensayos con actores comenzaron dos meses antes del inicio del rodaje, llegando a realizarse hasta dos veces a la semana. Lo que hizo que estuvieran bien engrasados a la hora de ponerse a rodar.
El momento más recordado de la película, la escena inicial en la que Eduardo Noriega camina por la Gran Vía de Madrid totalmente vacía, trajo varios quebraderos de cabeza al equipo. Se filmó en agosto de 1996, casi un año antes de iniciarse el rodaje y con el guión aún sin terminar. Tuvieron que hacerlo tan pronto para aprovechar el puente de la Virgen de La Paloma de Madrid y que así la ciudad estuviera lo más vacía posible. El ayuntamiento sólo les concedió 4 horas para filmarla, desde las 4 a las 8 de la mañana, lo cual no era suficiente tiempo, por lo que el equipo tuvo que alargar la sesión dos horas más de lo previsto. Lograron filmar entre cinco y seis tomas, y entre cada una abrían la calle para dejar pasar el tráfico. Durante el rodaje de la escena se "colaron" un cura que iba camino de la iglesia para dar misa y una mujer que se paró en la parada de autobús, esperando coger uno. Y como es sabido la calle no está realmente vacía, puede verse a una persona en uno de los balcones y también a un grupo de personas apiñadas tras un control policial al final de la calle.
Amenábar no estaba seguro si trabajaría con Eduardo Noriega finalmente en la película, por lo que al rodar la escena le dijo que no volviese la cabeza, de esa forma tendría la posibilidad de cambiarlo. Para no ser sustituido, Noriega se volvió hacia la cámara varias veces.
Y el complejo maquillaje del personaje de César trajo también quebraderos de cabeza. "El pequeño infierno empezó con el maquillaje de Eduardo," recordaba Amenábar. "Yo no sabía entonces lo que eran pruebas de maquillaje. En la primera semana de rodaje empezaron a caerse todos los colgajos de látex y a Eduardo le salieron heridas en la cara. Tuvimos que parar y repetir todas las tomas con Eduardo. Hubo bastante tensión." Desfigurar a Noriega le requería al experto en efectos de maquillaje, Colin Arthur, más de cinco horas cada día.
Como en otras películas de su carrera, Amenábar compuso él mismo la banda sonora de Abre los ojos, en esta ocasión con la ayuda del compositor Mariano Marín. "Trabajo con un programa informático llamado Notator Logic, samplers, [otros] dispositivos de música y un teclado, y el ordenador está conectado y sincronizado con un reproductor de vídeo, y pruebo con diferentes pistas todos los instrumentos que necesito. Entonces mis demos y archivos son transferidos a una partitura. El ordenador escribe una especie de partitura primaria donde puedes ver las notas y las mueves y cambias," explicaba el director. Y después entraba Marín, "cada dos o tres días nos veíamos, contrastábamos lo que habíamos hecho y, como yo no sé música, Mariano lo pasaba a papel, lo arreglaba y lo orquestaba."
La película fue un gran éxito, llegando a recaudar en España 6.442.471,89 de euros (aproximadamente 1.070 millones de pesetas) y reuniendo a 1.794.331 espectadores. También se estrenó en EE.UU. en abril de 1999 y recaudó 370.720 dólares, nada mal para una película española.
La película fue nominada a diez Goyas, en las categorías de mejor película, mejor director (Alejandro Amenábar), mejor actor protagonista (Eduardo Noriega), mejor guión original (Alejandro Amenábar y Mateo Gil), mejor sonido (Daniel Goldstein, Ricardo Steinberg y Patrick Ghislain), mejor dirección artística (Wolfgang Burmann), mejor montaje (María Elena Sáinz de Rozas), mejor maquillaje y peluquería (Paca Almenara, Colin Arthur y Sylvie Imbert), mejor dirección de producción (Emiliano Otegui) y mejores efectos especiales (Reyes Abades y Alberto Esteban). Sorprendentemente la película no consiguió ganar ningún premio.
Poco a poco se fue convirtiendo en una película de culto, traspasando nuestras fronteras, y lo que acentuó su fama a nivel internacional fue cuando se realizó el remake americano Vanilla sky (2001), protagonizado por Tom Cruise.

VALORACIÓN
Abre los ojos es mi película preferida del cine español. Intrigante, fascinante y diferente, donde se dan la mano multitud de temas, como la paranoia, el miedo a la muerte, la vida eterna, la lucha entre realidad y ficción, el poder del sexo, el poder de los sueños, la cordura, la superficialidad, los límites de la amistad, pero principalmente como en ocasiones nos obligamos a no ser felices.
Y es que César puede hacer que ocurra cualquier cosa en su mundo (más que nunca un reflejo de sus miedos y ansiedades), pero contra todo pronóstico se empeña (inconscientemente) en boicotearse a si mismo una y otra vez, tal vez porque los fantasmas de su pasado pesan demasiado; esa chica que sólo le importaba por el sexo y que le terminó desfigurando, ese amor imposible y nunca consumado, la traición a su mejor amigo o ese padre ausente que adopta la figura de un psiquiatra, estos vuelven una y otra vez para atormentarle porque él quiere ser atormentado, la culpa es lo que le hace estar en un manicomio dentro de su paraíso particular.
Abre los ojos surgió en pleno auge de un cambio en el cine español, cuando jóvenes directores comenzaron a realizar un tipo de cine diferente, muchas veces dentro del cine de género y exportable fuera de nuestras fronteras, y pensadas para el público. Títulos como El día de la bestiaTesisAirbagMuertos de risaLos amantes del Círculo Polar Los sin nombre, por citar los casos más importantes.
La película engancha desde el primer segundo con esa memorable escena de César paseando por la Gran Vía de Madrid totalmente vacía. Uno de los momentos más icónicos del cine español. Y después la película no decae ni un momento.
Pronto nos vemos inmersos en una historia que navega entre el sueño y la vigilia, entre la realidad y la ficción. ¿Está loco Cesar? ¿Los locos son los otros? ¿Está vivo o muerto? Incluso en su final no sabremos la respuesta, todo se deja a la libre imaginación del espectador.
Noriega nunca ha estado mejor que cuando ha trabajado con Amenábar. Al igual que su Bosco de Tesis, aquí el actor clava su papel de joven adinerado prepotente. Sobre sus hombros recae todo el peso de la película y el actor sale triunfante, pese a pasarse la mitad del metraje con una máscara o con un maquillaje que deforma su cara.
Pero si sobresale alguien del reparto, esa es Nawja, demostrando tener una gran presencia en pantalla, robando todas las escenas en las que aparece.
La película está construida como un enorme flashback que César narra en el psiquiátrico y con el que se nos cuenta toda la historia, lo genial es que esas escenas que creemos son el presente, en realidad pertenecen a un sueño del protagonista, el cual se encuentra sin saberlo en el futuro. Y Amenábar consigue narrarlo todo sin que resulte confuso y haciendo que funcione en todo momento.
Un claro ejemplo de ello es el empalme entre la realidad y el sueño, el cual se produce después de que César se despierte tras haber dormido en la calle. Vemos ese nuevo mundo a través de los ojos del protagonista, visualizado por Amenábar mediante planos subjetivos, rompiendo por un momento la tercera persona de la película, y todo lo que ocurre con Sofía besando a César y diciéndole que le quiere, resulta demasiado bueno para ser real, y lo cierto es que no lo es. Todo está ahí, pero la primera vez que vemos la película, no nos percatamos de ello. 
Pero lo hábil de la trama y lo que la hace funcionar, es que sus responsables introducen previamente varios sueños e imágenes oníricas, eso hace que el paso de la realidad al sueño sea fluido, como la escena inicial de César caminando por la calles vacías de Madrid, el sueño tras el accidente de coche con el protagonista y Sofía en el parque o esa imagen de César con dos caras en la disco.
Abre los ojos es en el fondo una fábula, César recibe el castigo por una vida de superficialidad y egoísmo, en su camino al infierno se enfrentará a sus demonios y aprenderá de sus errores. Su muerte al final de la película le hará resurgir cual ave fénix, a ser un hombre nuevo, tal vez en el futuro pueda ser aquel que no fue en su primera vida, una buena persona y consiga por fin ser feliz.
La película es un gran relato de suspense (ahí es donde fallaba el remake americano, que no sabía a que género pertenecía), y se nota la presencia de Hitchcock en ella, como ese plano de Sofía apareciendo mágicamente en la puerta, un claro homenaje a otro plano similar de Vértigo. Amenábar maneja muy bien la intriga, haciendo que nunca sepamos que va a pasar a continuación, creando además una gran atmósfera con la música.
Tal vez los personajes hablen demasiado de los sueños, haciendo que la película resulte bastante repetitiva y un tanto intrascendente. Pero algo brillante de ella es que al ser (supuestamente) todo un sueño, se le puede dar explicación a algunos de sus agujeros argumentales, como por ejemplo, que Antonio consiga con tanta facilidad, sacar  a César del manicomio para ir juntos Life Extension.
Pero una cosa que hay que reconocerle a la película es que sabe como terminar, ya que lo hace de la mejor forma posible, con César saltando del edificio y oyendo tras un fundido en negro, "Abre los ojos". Un final perfecto.
Su título viene al pelo, ya que la película no nos deja ni pestañear mientras vemos sus hipnóticas imágenes. Y es que Abre los ojos es una de las mejores películas que haya dado el cine español y una de las más influyentes. Es una gozada sumergirse en la pesadilla que nos propone de Amenábar, un lugar donde podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación y donde no existen límites, que demostraron que lo de Tesis no había sido un sueño y que el niño prodigio del cine español llegaba para quedarse.

CURIOSIDADES
Amenábar declaró en una entrevista, que la voz de mujer que se escucha al final de la película, es la de una enfermera.
Esa "voz celestial" pertenece a la actriz y presentadora Isabel Serrano.
La película conoció un remake americano, Vanilla sky (2001) dirigido por Cameron Crowe y protagonizado por Tom Cruise y Penelope Cruz, quien repitió el mismo papel que en esta película.
Según explicó Tom Cruise, su socia Paula Wagner fue quien le dijo que viera la película. Cuando el actor lo hizo, no espero a que terminaran los créditos finales para llamar a Wagner y decirle que consiguiera los derechos.
La película guarda sospechosas semejanzas con Pactar con el diablo estrenada en el mismo año, con la que comparte dos escenas similares. La primera, aquella en la que Keanu Reeves recorre la Quinta Avenida de Nueva York totalmente desértica (similar a la de la Gran Vía de Madrid con la que arranca Abre los ojos). Y la segunda, la escena de sexo en la que Reeves observa como su pareja cambia de Charlize Theron a Connie Nielsen (como le sucede a Noriega con Penélope Cruz y Najwa Nimri en otra escena de Abre los ojos).
El apartamento de César también puede ser visto en la película Carne trémula (1997) de Pedro Almodóvar, en la que también trabajó Penélope Cruz.
Amenábar y Mateo Gil tienen un cameo en la película, se les puede ver a ambos en la escena de la disco, cuando César va al baño y pasan varios jóvenes que se ríen de él.

El edificio desde el que salta César al final de la película es la Torre Picasso, que en el momento de rodar la película, era el edificio más alto de Madrid.
En la escena de la disco suena la canción "Rising Son" de Massive Attack, la cual dice varias veces la frase "dream on" (sueña).
El co-guionista Mateo Gil terminaría escribiendo y dirigiendo Proyecto Lázaro (2016), película que también trata el tema de la criogenización.
Amenábar ha reconocido que de todas las películas que ha realizado, Abre los ojos es la que menos le gusta. "Está escrita por adolescentes, no sabíamos nada de la vida," declaró el director.
En la escena en la que César cambia de canal en la televisión del psiquiátrico, se puede ver brevemente un fragmento del cortometraje Himenóptero (1992) dirigido por Amenábar.
En la escena en la que César entra en el apartamento de Sofía y arranca sus fotos de la pared, se puede ver una foto de "The Sandman" de Neil Gaiman, un cómic que trata sobre el mundo de los sueños.

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Saturday, May 20, 2017

11

Ayer terminó el décimo aniversario del blog y hoy comienza el undécimo. Gracias por acompañarme durante este último año (y los nueve anteriores), ha sido muy especial. He intentado recuperar viejas secciones, crear alguna nueva y reseñar películas que me han marcado. Espero que os haya gustado. Y espero también que estéis ahí en este nuevo año que empieza.
Un afectuoso saludo a todos.

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Tuesday, May 02, 2017

Superman

"Usted creerá que un hombre puede volar."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

El único superviviente del planeta Krypton es enviado a la Tierra, donde será criado como un humano por unos padres adoptivos, aunque desarrollará todo tipo de superpoderes. Cuando llegue a su edad adulta se convertirá en un superhéroe, conocido como Superman.

EL ORIGEN DE SUPERMAN
En 1938, Superman cobró vida en el primer número de Action Comics. La creación de Jerry Siegel y Joe Shuster tardaría 40 años en conocer su primera adaptación al cine, aunque ya había dado pie a varias adaptaciones en formato de serie de televisión y serial.
Fue idea del productor Ilya Salkind el realizar una película sobre el kryptoniano, pero como él mismo admitiría, "la última cosa que Warner Bros. quería hacer era realizar una película de Superman." La productora era desde 1969 la dueña de DC Comics, propietaria a su vez de los derechos del personaje.
Ilya le llevó la idea a su padre, el productor Alexander Salkind, quien no sabía quien era Superman. Ambos gozaban del éxito conseguido con sus películas, Los tres mosqueteros (1973) y Los cuatro mosqueteros (1974), y se decidieron llevar adelante el proyecto. En 1974, y tras unas largas negociaciones, Alexander, Ilya y el socio de ambos, Pierre Spengler, se hicieron con los derechos para cine y televisión del personaje durante 25 años, pagando a DC Comics una cantidad nunca desvelada. La Warner sólo se encargaría de distribuir la película. La idea inicial era tenerla lista para 1975.
Se contactó con William Goldman (La princesa prometida) y Leigh Brackett (El imperio contraataca) para que escribieran el guión. El primero aunque estaba interesado, terminó rechazando el proyecto. Ilya llegó a contratar a Alfred Bester (autor de la novela "El hombre demolido") para dicha tarea, pero su padre no creía que fuera lo suficientemente famoso, por lo que contrató a Mario Puzo (El padrino), a cambio de un cheque de 600.000 dólares. El inicio de la fecha de rodaje se desplazó a noviembre de 1975.
El tener a alguien del prestigio de Puzo permitió a los productores comenzar a conseguir financiación para su película. Y utilizaron la misma técnica de reunir grandes nombres para vender el proyecto.
Los Salkinds y Spengler consiguieron el dinero para financiar la película de banqueros suizos, alemanes y holandeses. Además participó el First National Bank de Chicago y el dinero también vino de un sistema de fondos de contrapartida del gobierno británico.
Puzo escribió un guión de aproximadamente 550 páginas, que entregó finalizado a los Salkind y a Spengler en octubre de 1975. La idea de los Salkind siempre fue realizar dos películas rodadas de forma simultanea, tal y como habían hecho con sus dos entregas de "Los tres mosqueteros" y el enorme guión de Puzo ahora se lo permitía.
Dicho guión incluía personajes que fueron eliminados del libreto final, como los villanos Jax-Ur, Profesor Vakox y Kru-El. En el mismo, Lois Lane era una chica del tiempo y Clark Kent un reportero de televisión. Además la idea del guionista era que Jor-El estuviera interpretado por el mismo actor que Superman. Y el que Jor-El llevase la "S" de su hijo ya estaba presente en su guión.
Los productores sintieron que el guión necesitaba ser reescrito y recurrieron de nuevo a Puzo, pero éste ya había pasado a otros proyectos, por lo que contrataron a David Newman y a Robert Benton, autores del musical de 1966, "It's a Bird...It's a Plane...It's Superman". Leslie Newman, mujer de David, se sumó al equipo principalmente para escribir los diálogos de Lois Lane. El tono de su guión fue del mismo humor camp del que hacía gala su musical, donde, por ejemplo, habían introducido un cameo del televisivo Kojak y en otro momento, Otis accedía a la guarida de Luthor, sentándose en un váter del Hotel Plaza y tirando de la cisterna, lo que le hacía descender con inodoro incluido. Pese a esas notas de dudoso humor, hay que reconocerles que escribieron una de las mejores escenas de la película, la de la entrevista que Lois le hace a Superman. Tras el trabajo de Benton y los Newman, el guionista George MacDonald Fraser (Octopussy) realizó labores de reescritura (sin ser acreditado por ello). El guión resultante seguía siendo enorme, alcanzando las 500 páginas.
La búsqueda del actor que interpretase a Superman ya había empezado, pero mientras no lo encontraban decidieron fichar primero a Jor-El. El papel se le ofreció a Marlon Brando y después de tan solo dos semanas de negociaciones, el actor aceptó (en junio de 1976) a cambio de un sueldo de 3,7 millones de dólares, el más alto de la historia hasta ese momento, y eso por sólo 12 días de rodaje y uno adicional de doblaje, que incluía ambas películas. Además recibiría un 11,75% de los beneficios brutos.
Tras contratar a Brando, consiguieron a su Lex Luthor, pagándole a Gene Hackman un sueldo de 2 millones de dólares, tras haber sido considerados Gene Wilder, Dustin Hoffman, Jack Nicholson y George Kennedy. Inicialmente el actor no estaba muy seguro de aceptar el papel, porque temía que dañase su imagen de actor serio.
La película necesitaba de un director y uno de los primeros a quien le ofrecieron el proyecto fue a Steven Spielberg, que había llamado la atención con El diablo sobre ruedas Loca evasión, y estaba a punto de estrenar Tiburón. Spielberg tenía interés en asumir las riendas de la película y según los productores pidió una suma elevada para ello. Alexander prefirió esperar a ver el funcionamiento de Tiburón en las taquillas antes de contratarlo, pero tras el apoteósico éxito de su película, Spielberg se convirtió en una estrella de la noche a la mañana y pasó a otros proyectos, centrándose en Encuentros en la tercera fase y olvidándose de Superman.
La silla de director se le ofreció a la crème de la crème de la época, pero fue rechazado por la mayoría, o bien porque estaban involucrados en otros proyectos o porque creían que no era su tipo de película. Contactaron con Francis Ford Coppola (quien estaba trabajando en Apocalypse now), Robert Aldrich, Peter Yates (que estaba interesado, pero que tampoco cuajó), Arthur Hiller, John Guillermin (que había firmado para realizar King Kong), Norman Jewison, William Friedkin (quien ya se había comprometido a realizar Carga maldita). Sam Peckinpah por su parte se quedó fuera del proyecto cuando sacó una pistola en una reunión con Ilya Salkind. Finalmente el elegido fue Guy Hamilton (James Bond contra Goldfinger).
Estaba previsto que el rodaje tuviera lugar en los estudios Cinecittà de Roma. Allí John Barry comenzó a construir los decorados, mientras en Inglaterra se hacían las pruebas de vuelo de Superman, las cuales comenzaron a principios de 1976.
Clive Reed, ejecutivo de producción encargado de la película, enfermó y fue sustituido por Geoffrey Helman. Teniendo en cuenta que la mayoría de técnicos iban a ser británicos y debían desplazarse a Roma, Helman aconsejó que era mejor llevar toda la producción a Inglaterra. Además la lira subió y la libra bajó, por lo que rodar en Inglaterra les podría ahorrar mucho dinero. Otras fuentes dicen que la razón del cambio a Inglaterra se debió a Marlon Brando, sobre quien pesaba en Italia varias demandas acusándolo de obscenidad por su participación en El último tango en París, y bien se negó a rodar en ese país o se hacía complicado rodar en él. La producción se mudó a Inglaterra en otoño de 1976 y esto que provocó que Hamilton tuviera que abandonar la producción, ya que era un exiliado fiscal y sólo podía estar en el país 30 días al año. Este cambio de localización, además de perder a su director, hizo perder a la producción varios cientos de miles de dólares según Ilya Salkind.
Sin director, buscaron rápidamente a un sustituto. El primero con el contactaron fue Mark Robson (Terremoto), pero sería gracias a Skye Aubrey (mujer de Ilya por aquel entonces), que la película encontraría a su director definitivo, cuando recomendó a un amigo suyo llamado Richard Donner. Alexander Salkind llamó a Donner, recién salido del éxito de La profecía (1976) y le ofreció hacerse cargo de las dos películas a cambio de un cheque de 1 millón de dólares (mientras el director estaba sentado en el váter). En el pack iban Marlon Brando y Gene Hackman, era una oferta difícil de rechazar y eso que la fecha de inicio de rodaje estaba próxima (marzo de 1977). Donner se interesó por el proyecto y de inmediato le enviaron el guión (junto con un traje de Superman) y según el director, "fue la cosa más larga que he leído en mi vida. Era indulgente, pesado, no tenía punto de vista y trataba [los cómics] sin respeto."
Donner que había crecido con Superman, se tomó el encargo de dirigir la película con el objetivo personal de salvar al personaje. Y su primera decisión fue llamar a su amigo, el guionista Tom Mankiewicz (El hombre de la pistola de oro, Lady Halcón) para reescribir el guión. Inicialmente el guionista pasó, pero al día siguiente fue hasta la casa del director y se lo encontró con el traje Superman puesto y le dijo, "si te lo pones lo harás, sólo tienes que ponerte el traje y lo harás." Puede que el traje obrara o no su magia, pero lo cierto es que el guionista aceptó y se puso manos a la obra con el guión, colaborando estrechamente con Donner y acompañándole durante toda la producción (aproximadamente durante un año).
Mankiewicz era amigo de Robert Benton y le llamó antes de ponerse a escribir el guión y éste le dio su beneplácito. "No tengo ningún vínculo emocional con el guión en absoluto, por favor continua, lo harás genial. Es perfecto para ti," le dijo Benton.
Según Mankiewicz, "ni una sola palabra del guión de Puzo fue usada." Aún así la WGA se negó a acreditarle como guionista por su trabajo. Fueron muchas las contribuciones de Mankiewicz al guión, como el juicio de Zod, el discurso de Jor-El que acompaña a su hijo en su viaje a la Tierra, la escena de los policías siguiendo a Otis y siendo asesinados por Luthor, la escena de Lois cayendo del helicóptero y Superman cogiéndola en el aire, el segundo misil (y la motivación de Teschmacher para ayudar a Superman), el vuelo nocturno de Lois y Superman y el terremoto. Además eliminó a Jak-El, que era el cuarto supervillano de Krypton y también eliminó a Albert, otro sidekick de Luthor. El guionista también reescribió gran parte del diálogo. Al final, para compensarle, Richard Donner le dio a Mankiewicz un crédito como "consultante creativo".
Tras aceptar hacerse cargo del proyecto y conseguir el aprobación de Alexander Salkind de reescribir el guión, Donner y Mankiewicz viajaron a Pinewood donde la producción tenía sus oficinas. El director vio las pruebas de vuelo en las que habían estado trabajando y nada podía salvarse, debían empezar desde cero. Y eso que Ilya Salkind admitió que, "en Italia perdimos cerca de 2 millones de dólares [en escenas de vuelo]". De hecho cuando Donner entró en la película ya se habían gastado 6 millones de dólares en ella.
El lema de Donner durante el rodaje fue "verosimilitud", la película debería hacer creer al público que lo que iba a ver era real, aunque fuera una historia fantástica, si el público creía que Superman era real, la película funcionaría, y vaya si lo consiguió.

EN BUSCA DE SUPERMAN
La búsqueda de Superman comenzó a principios de 1975 y el perfil deseado era inicialmente el de una gran estrella para interpretarlo. Robert Redford fue la primera elección de Alexander, pero el actor rechazó el papel alegando que nadie le creería volando. Tras intentarlo con Sundance Kid, pasaron a Butch Cassidy, Ilya le envío el guión Paul Newman (quien ya tenía más de 50 años), ofreciéndole la posibilidad de interpretar los papeles de Superman o Lex Luthor, a cambio de un cheque de 4 millones de dólares, el actor no tuvo interés en ninguno de ellos.
Tras eso, se consideró a un gran número de actores, durante 18 meses se tantearon a más de 200 aspirantes, entre ellos, Kris Kristofferson, Ryan O'Neal, Steve McQueen, David Hasselhoff, Jeff Bridges, John Beck, Christopher Walken, Dustin Hoffman, Lyle Waggoner, James Brolin, Charles Bronson, Sam Elliott, Jan-Michael Vincent, Perry King, David Soul, Paul Rudd y Robert Wagner.
El papel también se le ofreció a Burt Reynolds, pero rechazó la oferta. Warren Beatty fue otro de los actores en los que recayó el papel e incluso llegó a probarse el traje de Superman, pero terminó rechazándolo por sentirse ridículo. El presidente de la Warner Bros. por aquel entonces, Frank Wells, se lo ofreció a Clint Eastwood, pero también lo rechazó, "eso no es para mí," admitía el actor. Jon Voight estuvo ligado al papel durante un tiempo, pero terminó siendo descartado porque los productores sintieron que no era el actor apropiado para el papel. A Nick Nolte también se lo ofrecieron, pero quedó descartado por insistir en interpretar a Clark Kent como un esquizofrénico. Alexander se lo ofreció al cantante Neil Diamond, pero lo rechazó porque el tiempo de rodaje le habría hecho perder dinero al no estar de gira. Muhammad Ali también fue considerado por Alexander, pero su hijo tuvo que recordarle que Ali era negro y el boxeador quedó descartado.
Finalmente el papel se ofreció a Patrick Wayne, hijo de John Wayne, quien lo aceptó, pero que pronto tuvo que abandonar cuando su padre fue diagnosticado de cáncer de estómago.
Seguían sin tener a su hombre de acero y empezaban a estar desesperados. Bruce Jenner (el futuro padrastro de Kim Kardashian) llamó la atención de los productores al ganar la medalla de oro en decatlón en los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976. Hizo una prueba en Cinecittà en septiembre de ese mismo año, pero fue rechazado por los tres productores porque parecía demasiado joven en pantalla. Otras fuentes dicen que simplemente no sabía actuar.
Sylvester Stallone también estuvo en la carrera por el papel, el actor había rodado Rocky, pero aún no había sido estrenada y deseaba encarnar al personaje. Donner llegó a reunirse con el actor, aunque no lo consideraba adecuado para el mismo. Según Alexander fue rechazado por ser, "demasiado italiano para la mitología de los comics."
Brando intentó convencer a James Caan para que aceptase el papel, pero el actor se negó, ya que no se veía vistiendo un traje de superhéroe.
Arnold Schwarzenegger intentó hacerse con el papel, pero nunca fue considerado para el mismo.
Estaban tan desesperados por conseguir a un actor, que Ilya incluso llegó a hacerle una audición al dentista de su mujer, el actor retirado Don Voyne, tras una recomendación de ella. Pero tras una buena impresión inicial, Voyne no convenció a Donner e Ilya en la prueba que realizó en los estudios Shepperton, en enero de 1977. Según el productor, "parecía demasiado viejo."
"Los Salkind querían a Robert Redford y, Díos mío, creo que a Paul Newman y todas las grandes estrellas estadounidenses," recordaba Donner. "Mi problema era que no los veía volando. Si no creías que Superman podía volar, no creías que Superman estaba vivo, que era real y aún seguiría siendo un cómic. Y pensé que debía ser un desconocido."
Donner lucho por conseguirlo y hacerles olvidar a los Salkind que contrataran a una gran estrella. Y en enero de 1977 llegó un desconocido Christopher Reeve para hacer una prueba en Nueva York, previamente ya había sido rechazado, era rubio y delgado, por lo que no encajaba en el papel. Reeve había sido un atleta en la universidad, pero tras dedicarse a la actuación había perdido mucho peso. Esa misma noche Donner fue a verlo a la obra off Broadway en la que trabajaba, de título "My Life" y en la que interpretaba dos papeles. Al día siguiente se le pidió al actor que fuera hasta Shepperton para hacer una prueba de cámara. Hizo dos escenas de Superman II con una actriz, en las que interpretó al hombre de acero y a Clark Kent, estando perfecto en ambos roles. Antes de coger el avión de vuelta, Reeve ya tenía el papel para el que había nacido interpretar. Superman ya tenía a su Superman.
El papel se hizo oficial en una rueda de prensa, el 23 de febrero de 1977, un mes y cinco días antes del inicio del rodaje. Christopher Reeve cobró un cheque de 250.000 dólares por convertirse en Superman.
Para convertirse en el hombre de acero, el delgado Reeve tuvo que someterse durante 10 semanas a un duro entrenamiento supervisado por David Prowse (el Darth Vader de La guerra de las galaxias). El cual consistía en levantar pesas, correr y hacer ejercicios de trampolín. Además se sometió a una dieta destinada aumentar su volumen. El actor ganó en esas 10 semanas aproximadamente 15 kilos de puro músculo. Sobra decir que el entrenamiento obró milagros y Reeve se convirtió en la viva imagen de Superman.
Reeve era consciente del compromiso de asumir el papel. "Es una gran responsabilidad representar el papel de alguien que el mundo entero conoce. La pregunta que se hará el público es: ¿Es este Superman o no lo es?," declaraba el actor. Creo que todos conocemos la respuesta.

LOS HABITANTES DE METROPOLIS Y SMALLVILLE
Para el papel de la reportera del Daily Planet se barajaron muchos nombres. Barbra Streisand fue tan pronto considerada como descartada. Jill Clayburgh no estaba disponible. Liza Minnelli, Shirley MacLaine, Natalie Wood, Christina Raines y Carrie Fisher fueron consideradas para el papel. Pero quienes llegaron a las pruebas finales con Reeve fueron Stockard Channing, Susan Blakely, Deborah Raffin, Anne Archer y Lesley Ann Warren (la mejor considerada por Donner). Aunque eran buenas opciones, ninguna realmente convenció. Donner y Mankiewicz se fijaron en Margot Kidder y la llamaron para hacer una prueba. Al director le gustó Kidder desde el momento que tropezó al llegar para hacer la prueba. Tras la cual, la llamaron para que hiciera otra con Reeve en Londres y según Donner, entre el actor y Kidder hubo magia. Ya habían encontrado a su Lois Lane. La actriz cobró un cheque de 110.000 dólares por el papel.
Goldie Hawn fue la primera opción para el papel de Eve Teschmacher, pero pidió 2 millones de dólares por hacer las dos películas, era una cifra excesiva y quedó descartada. Después el papel se le ofreció a Ann Margret y pidió la mitad de sueldo que Hawn. La actriz fue contratada. La tercera opción para el papel era Valerie Perrine, quien quería un cheque de 250.000 dólares por el mismo trabajo. Sorprendentemente tan solo una hora después de haber conseguido a Ann Margret firmaron con Valerie, quedando la primera fuera de la película. La respuesta de Alexander Salkind ante el posible miedo a una demanda por parte de la actriz fue un sencillo, "ella puede demandar."
El papel de Perry White pasó por muchas manos. En primer lugar se barajaron nombres como los de Walter Matthau, Jason Robards, Martin Balsam, Eli Wallach, Lawrence Tierney y Edward Asner. Pero el primer actor elegido fue Jack Klugman, quien rechazó el papel en el último momento. Éste pasó a Eddie Albert, quien inicialmente aceptó interpretarlo, pero después pidió más dinero y se quedó fuera de la película. Ya estaban rodando las escenas del Daily Planet y no había rastro de su editor, era una situación desesperada. Keena Wynn se llevó el papel y tuvo que tomar un vuelo de urgencia para realizar una prueba en los estudios, el actor de 61 años, comenzó a quejarse de dolores en el pecho y fue trasladado al hospital, donde sufrió un colapso por agotamiento extremo. Al final fue sustituido por el definitivo Jackie Cooper.
Susannah York fue Lara, la madre biológica de Superman, papel por el que cobró 20.000 libras.
Y el de su madre adoptiva, Ma Kent, los productores eligieron a Joan Crawford, pero la actriz enfermó y no pudo aceptar el papel. Crawford murió durante el rodaje de la película. En su lugar, la elegida para ser la madre adoptiva de Superman fue Phyllis Thaxter, que era la suegra de Ilya Salkind. 
Y por su parte Glenn Ford fue contratado para dar vida a Jonathan Kent, su padre adoptivo.
Peter Boyle fue el escogido para interpretar a Otis, incluso se llegó a promocionar en anuncios, pero eventualmente el papel fue a parar a Ned Beatty.
Para el papel de Jimmy Olsen, Donner se entrevistó a Marc McClure, pero se pasaron toda la reunión hablando sobre barcos. Tres meses después el director llamó a McClure para decirle que el papel era suyo.
Terence Stamp llevaba años sin trabajar y se encontraba viviendo en la India practicando la meditación y estudiando las enseñanzas de Bhagwan Shree Rajnees. Fue en ese momento cuando recibió un telegrama de su agente solicitándole que se reuniese con Donner en Londres. Suyo sería el papel del General Zod, el cual tendría un mayor protagonismo en la segunda parte. "[Superman] fue mi película de regreso," admitía el actor, quien salió de su exilio y volvió a tener una fructífera carrera en el cine.
Para el papel de Ursa se presentaron a la audición Rohan McCullough, Carinthia West, Dana Gillespie y Marilù Tolo. Se le ofreció a Caroline Munro, pero su agente le aconsejó que aceptará participar en La espía que me amó (1977), por lo que rechazó el papel, el cual recayó finalmente en Sarah Douglas.
Al parecer Trevor Howard no quería participar en la película por su aversión a Marlon Brando. Sólo aceptó hacerlo, cuando supo que actuaría con su amigo Harry Andrews. Howard daría vida a uno de los habitantes de Krypton y miembro del mismo consejo al que pertenece Jor-El.
Jeff East fue a una entrevista con Donner y los Salkind en abril de 1977 (con el rodaje ya iniciado), el actor creía que era para el papel de Jimmy Olsen, pero al final le ofrecieron el de joven Clark Kent. Al día siguiente East ya estaba volando a Londres para sumarse al rodaje. Para parecerse más a Reeve, al actor se le puso una peluca negra (ya que tenía el pelo rubio y rizado) y una nariz postiza. Se requerían entre 3 y 4 horas convertirlo en la joven versión de Clark Kent y fue necesario hacerlo durante varios meses de rodaje.

LA PELÍCULA MÁS CARA DE LA HISTORIA
El rodaje de la película comenzó el 28 de marzo de 1977 y terminó en octubre del año siguiente, año y medio de rodaje, que lo convirtieron en uno de los más largos de la historia. Donner tuvo once unidades filmando simultáneamente en tres continentes diferentes y con un equipo formado por más de mil personas.
Todo comenzó en el estudio "A" de los Shepperton Studios. Primero se rodaron las escenas con Marlon Brando, tanto para la primera parte como la segunda (las cuales fueron finalmente cortadas), ya que su contrato marcaba una fecha de inicio y fin especificas. Lo primero que filmó el actor y lo primero que se filmó de la película, fue el discurso que Jor-El da a su hijo y que acompaña a éste en su viaje a la Tierra.
Antes de empezar el rodaje, Donner tuvo que reunirse con Brando y para ello pidió consejo de como hablar con el actor al ejecutivo del estudio Jay Kanter (que le dijo que el actor, "odia trabajar y ama el dinero") y a Francis Ford Coppola (quien le dijo que Brando era brillante y que le gustaba hablar, de modo que simplemente le dejase hablar, que el actor resolvería cualquier problema). Donner, Mankiewicz y Ilya Salkind fueron hasta su casa y para su sorpresa, la idea de Brando era que todos los habitantes de Krypton tuvieran la apariencia de un bagel, es decir, su intención era poner sólo la voz y cobrar por ello. Donner le espetó, "no hay ni un sólo niño en el mundo que no sepa como es Jor-El y él se parece a Marlon Brando." Brando cambió de opinión y se centró en la película y en hacer su papel.
Según Donner, rodar con Brando no fue difícil, pese a la mala fama del actor. El protagonista del El padrino fue amable con todo el mundo e hizo su trabajo de una forma profesional. La única excepción sería algo que se convirtió en una costumbre para el actor, el no aprenderse sus frases, por lo que tuvieron que colocar carteles con sus frases sobre el pecho de los actores para que pudiera leerlas. Brando se justificaba diciendo, "no quiero leerlo como si lo hubiera leído antes un montón de veces. La primera vez que lo lea, será honesto."
Y además, aunque suene sorprendente, Brando salvó la vida a Mankiewicz. Mientras comían juntos, una mujer de su grupo se levantó y comenzó a gritar al guionista, que no sabía de lo que le hablaba, entonces ella cogió un cuchillo y cuando iba a apuñalarle, Brando se acercó a ella, le quitó el cuchillo y después la calmó. Ese día el superhéroe fue Brando.
El primer día de rodaje de Reeve fue una escena (eliminada del montaje final) de Superman II, en la que Clark se veía cara a cara con Jor-El.
Tras la marcha de Brando se pusieron manos a la obra con muchas de las tomas de vuelo de Superman, las cuales se extendieron durante varios meses.
Para hacer volar al hombre de acero, inicialmente se probó lanzando una maqueta de Superman con un mortero aéreo, también se usó un avión teleredigido con la forma del superhéroe, se utilizaron cables con una maqueta, animación, proyección frontal y pantalla azul.
Nada parecía funcionar y las imágenes de vuelo dejaban mucho que desear, pero entonces apareció Zoran Perisic, quien había inventado una unidad de proyección frontal más manejable y flexible, pesaba entre 15 y 18 kilos a diferencia de las que existían hasta aquel momento que llegaban a cerca de 1 tonelada. El invento de Zoran tenía un zoom en el proyector y en las lentes por lo que lo fotografiaba todo, gracias a eso podía hacer zoom y moverse, que era justo lo que necesitaban para la película. Zorac necesitaba 25.000 dólares para terminarlo, Donner habló con los Salkind para que lo financiaran y así poder usarlo en la película, pero se negaron, de modo que Donner habló con la Warner y estos dieron el visto bueno. Según recordaba Donner, "el día que vimos [a Superman realmente] volar por primera vez, hubo un silencio total. Un par de chicos que manejaban la unidad de vuelo estaban llorando, porque era tan bueno."
Además se utilizaron cables para hacerle despegar o aterrizar a Reeve. Y se usó pantalla azul cuando Superman tenía que girar o moverse en el aire o empequeñecer su figura en el plano. El traje azul de Superman conllevó problemas con la pantalla azul, al ser prácticamente del mismo color, por lo que para esas escenas se utilizó un traje de color cercano al turquesa, después se iluminaba a Reeve para que recuperara ópticamente su característico color azul. 
Dentro de los efectos visuales, se reunieron a grandes nombres del medio que se repartieron diferentes funciones. Derek Meddings fue el responsable de crear las miniaturas. Les Bowie se encargó de los matte paittings. Los efectos ópticos corrieron por cuenta de Roy Field. Y los efectos mecánicos fueron responsabilidad de Colin Chivers (en Pinewood) y John Richarson (en localizaciones de Norteamérica).
La escena del helicóptero fue la que mejor reflejó la suma de sus talentos, ya que incluía efectos físicos, matte paintings, proyección frontal, efectos ópticos y uso de cables. Fue tan compleja que se rodó a lo largo de un año entero, en dos países diferentes y en cinco localizaciones distintas.
A finales de mayo de 1977 la producción ya llevaba dos semanas de retraso. Los problemas ocurridos con las escenas de vuelo fueron los primeras causas de tensión entre Donner y los Salkind, y sólo iría a más.
Mientras se construía el decorado de "La fortaleza de la soledad" en Shepperton y la unidad principal terminaba con las escenas de la destrucción de Krypton, Margot Kidder fue contratada. Un día durante el rodaje, Kidder se arañó un ojo al colocarse las lentillas y Donner decidió que siguieran adelante sin que se las pusiera. "Ese día estuvo maravillosa porque tenía sus ojos muy abiertos y carecía de percepción de profundidad," explicaba Donner. "Tropezó con una mesa y era la chica que yo quería que fuera. Ella dijo, '¡Pero no puedo ver!'. Había una norma después de eso: Cada mañana la gente tenía que venir a mí y asegurarse que ella no tenía sus lentillas puestas y que actuaría sin ellas. Simplemente la hizo maravillosa."
En Pinewood se construyó el decorado del Daily Planet. Estaba previsto que todas las escenas del periódico requirieran de dos semanas de rodaje, pero se terminaron alargando a cinco. Era tal el caos que fue en este momento del rodaje cuando contrataron a Jackie Cooper (Perry White), quien aparecía en un gran número de escenas del Daily Planet.
Donner nunca supo cual era el presupuesto de la película, esa era la principal causa de los problemas entre el director y los productores. Donner no sabía lo que se estaba gastando y si autorizaba hacer algo, después los Salkind lo cancelaban arbitrariamente. "Ellos no querían que nadie supiera a donde iba el dinero, supongo," trataba de razonar Donner. Los productores no paraban de repetirle que se estaba yendo por encima del presupuesto, pero tal y como Donner se preguntaba, "¿cómo voy a estar por encima del presupuesto si no sé cual es el presupuesto?" Los Salkinds eran contraproducentes, de modo que al final, Donner les dijo que no volvieran al set de rodaje. "Iban en contra de la calidad de la película," explicaba el director sobre su decisión. Esto marcó el punto y final de las relaciones entre director y productores.
Los Salkinds se acercaron a Richard Lester, con quien habían realizado las dos entregas de Los tres mosqueteros. Lester era un director rápido y los productores esperaban que podría recuperar el tiempo perdido. Seguramente los Salkind creían que Donner dimitiría o haría algo para provocar su despido, pero eso nunca ocurrió. Alexander tampoco despidió a Donner, pero incluyó a Lester en la película como productor (no acreditado) para que fuese un mediador entre ellos y Donner. Lo irónico del asunto es que Lester aceptó trabajar en la película porque los Salkinds aún le debían dinero de las películas de los mosqueteros.
Una vez finalizadas las escenas en el Daily Planet, la fotografía principal se trasladó a Nueva York en julio de 1977, para rodar durante dos semanas. Las primeras escenas que se rodaron fueron las de los exteriores del Daily Planet, para lo que se usó el edificio del New York Daily News. La noche del 13 de julio, en medio del rodaje, tuvo lugar el famoso apagón de Nueva York. Con la ciudad a oscuras y mientras se producían saqueos por todas partes, el rodaje se suspendió por esa noche, aunque los generadores en el set funcionaban y podrían haber continuado con el rodaje. Tras rodar el resto de escenas en la ciudad de los rascacielos, la producción se mudó a Calgary (Canadá).
El plan era rodar durante 4 semanas en Calgary, lugar que dio el pego como una perfecta Kansas, sobre todo por tener sus campos en plena estación de crecimiento, cosa que no sucedía en aquella época del año con los de la verdadera Kansas. Para que estuviera en ese punto tuvieron que encontrar la casa de los Kent con ocho meses de antelación.
Rodar en Canadá no fue fácil, pronto empezaron las fuertes lluvias y tormentas, que hicieron imposible rodar. El equipo pasaba los días esperando que el tiempo mejorara para poder filmar. Y lo más irónico de todo es que habían escogido rodar en Calgary por el buen clima de la zona. Fue el peor verano que se recordaba en 41 años. Y esas lluvias además de traer unas cuantas gripes y refriados para el equipo, trajo también consiguió más retrasos en el rodaje. Los problemas económicos eran algo más que un problema, y es que los banqueros se estaban poniendo muy nerviosos con el aumento presupuestario y los retrasos en el calendario. La idea de estrenar la película en el verano de 1978 se iba desvaneciendo.
Requirió tres semanas el rodar la escena en la que Clark adelanta corriendo a un tren. Durante los ensayos Jeff East se desgarró varios músculos de las piernas. No fue el único incidente para el actor, ya que la escena casi le costó la vida. En el momento en que debía saltar delante del tren, la grúa de la que estaba colgado se movió más allá de la marca límite y el actor se balanceó hacia el tren que se acercaba. Richard Hackman (hermano de Gene Hackman) lo agarró a tiempo y evitó que el tren lo golpease.
Y el plano en el que el joven Clark Kent patea una pelota de fútbol americano y ésta sale disparada hasta perderse de vista, se consiguió mediante un cañón de aire colocado bajo tierra del cual salió la pelota, que era de madera.
Una vez completadas las escenas en Canadá, el equipo regresó a Inglaterra para seguir filmando en Pinewood, lo que estaba previsto que fueran otras ocho semanas de rodaje. Entre otras, se rodaron las escenas de la huida de Luthor y Tesmacher en globo de Superman II y todas las de la guarida subterránea del villano.
Dado que se estaban quedando sin dinero, unas fuentes dicen que fue idea de Richard Lester, otras que de la propia Warner, se decidió centrar todos los esfuerzos en completar las escenas que quedaban por rodar de la primera parte y dejar las restantes de Superman II para más adelante (salvo aquellas que incluyeran a Hackman y Perrine). Director y productores estuvieron de acuerdo con ello.
Después que Hackman, Perrine y Beatty terminaran de rodar sus escenas y se fueran del rodaje, se encargaron de filmar la escena de la creación de "La fortaleza de soledad" con el joven Clark, rodada en el mismo tanque de agua donde se había filmado La espía que me amó (1977). También rodaron los planos de vuelo de los supervillanos en la Fortaleza pertenecientes a Superman II, por el compromiso de tener ya a los actores disponibles y no tener que volver a llamarlos en el futuro.
Luego fue el turno de la escena de la entrevista que Lois le hace a Superman en su apartamento. El plano más complejo de filmar fue aquel en el que Superman deja a la periodista en la terraza y se va volando, para después sin corte alguno, ella le abre la puerta a Clark. El efecto se consiguió utilizando una escena pregrabada de Superman con Lois delante de ella y una vez Lois entra en el apartamento, se hace la transición de la pantalla donde se proyectaba a Superman, al decorado en el que se encontraba Clark, creando así la ilusión de tener al mismo actor en la escena interpretando a los dos personajes.
La fotografía principal terminó el 28 de octubre de 1977, pero se prosiguió filmando otras escenas, la mayoría relacionadas con efectos visuales.
En noviembre de 1977, Donner tuvo que ausentarse del rodaje y volar a Los Angeles para tratar de explicarle a los jefes de la Warner porque la película se había excedido del calendario previsto y convencerles que le dejaran terminarla. A su regreso en diciembre de 1977, se dedicó a rodar las escenas restantes, principalmente las escenas de vuelo de Superman.
En enero de 1978, un accidente aconteció en la unidad de vuelo, los cables que sujetaban al especialista Paul Weston se rompieron y cayó desde una altura de unos 12 metros, pero Weston, todo un profesional, supo como caer y minimizar el daño de la caída. Y ese mismo día Terry Hill, uno de los miembros del equipo, no tuvo tanta suerte y murió cuando un ala de la maqueta del Air Force One se derrumbó y lo aplastó.
Tras los continuos retrasos la Warner decidió posponer la fecha de estreno del verano de 1978 a las navidades de ese mismo año.
El dinero se acababa por parte de los Salkind y se barajó hacer recortes y no filmar nuevo material, sólo utilizar el ya existente, pero la Warner viendo el potencial de la película decidió poner el dinero necesario para completarla y Donner pudo terminar la película tal y como había previsto. Por su parte la Warner obtuvo los derechos de la película para televisión y para el mercado extranjero.
Desde marzo de 1978 en adelante, se rodaron el resto de escenas necesarias, entre ellas la destrucción de la presa Hoover (creada mediante una miniatura), la escena del ladrón que trepa por un edificio, los planos de Superman bajo las placas tectónicas durante el terremoto, y en Nuevo México se rodaron las escenas del desierto. Y además se filmó una escena en la que Superman adelantaba al Concorde (que no sería incluida ni en Superman ni Superman II).
La película no tenía un verdadero final, después de darle muchas vueltas y no encontrar uno, decidieron usar el de la segunda parte, con Superman invirtiendo el sentido de giro de la Tierra y regresando atrás en el tiempo, creyendo que ya tendrían tiempo de idear uno para la secuela.
Por el camino perdieron al director de fotografía Geoffrey Unsworth, quien tuvo que abandonar el interminable rodaje para irse a trabajar en la película El primer gran asalto al tren (1979), con la que se había comprometido. El cinematógrafo definió Superman como, "la película más exigente en la que he trabajado." Alex Thompson (Manhattan surExcalibur) asumiría el puesto durante la ausencia de Unsworth.
Y tras año y medio de rodaje, éste llegó a su fin en octubre de 1978. Ahora empezaba la post-producción, siendo la fecha de estreno prevista, diciembre del mismo año, por lo que el editor Stuart Baird tuvo muy poco tiempo para tener la película montada en fecha. Y no debía ser tarea fácil editar los más de 300.000 metros de película que se llegaron a rodar. Baird y su equipo trabajaron en jornadas de 12 horas diarias y en ocasiones, 7 días a la semana. Durante ese tiempo de post-producción Donner despidió a Baird en varias ocasiones, pero el montador siempre volvía y eso nunca afectó a su amistad.
Donner originalmente quería a Jerry Goldsmith para componer la banda sonora de la película, como no estaba disponible contrató a John Williams. Después de varios retrasos se le volvió a ofrecer a Goldsmith, para terminar volviendo de forma definitiva a Williams. El compositor realizó una de las mejores partituras de toda su carrera.
Pero una producción tan problemática sólo podía terminar de una forma, con más problemas. Baird se encargó de editar la película en Londres y estaba previsto que se hicieran copias de la misma y se hiciese un pase para el estudio en Los Angeles. Pero los Salkinds se negaron a entregar el negativo original alegando que la Warner quería robarlo, pero si eso no fuera lo suficientemente absurdo, le dijeron a la Warner que obtuvieran sus propios negativos sacándolos de la copia de trabajo que poseían, lo cual era físicamente imposible. No era más que un chantaje por parte de los Salkind, quienes querían hacerse con los derechos de distribución de la película en ciertos territorios a cambio de 15 millones de dólares. Otra de las artimañas de los Salkind fue la de tratar de vender la película a la cadena ABC sin consultarlo con la Warner. Al final a la productora no le quedó más remedio que pagar a los Salkinds una gran suma de dinero (se desconoce cual) para hacerse con el negativo original. Esto ocasionó que se quedaran sin tiempo para hacer pases de prueba, Donner completó la película con el tiempo justo, pudiendo verla sin público en dos ocasiones antes de lanzarla, una sin sonido y otra con él. "No sabía lo que tenía hasta que la vi con público en la premiere. Les encantó. No podía creerlo. Fue emocionante," admitía el director.
Fue el final del vuelo de Superman. El presupuesto final había alcanzado los 55 millones de dólares, lo que la convertía en la película más cara de la historia del cine.

TODOS CREYERON QUE UN HOMBRE PODÍA VOLAR
La película fue promocionada desde sus inicios. En febrero de 1976 se publicó un anuncio a página completa en la revista Variety. Y en el mismo año se organizó un espectáculo láser en Battery Park (Nueva York), donde se proyectó el mensaje: "Próximamente: Superman, la película" sobre un enorme globo.
La película se promocionó en el festival de Cannes de 1977, sin reparar en gastos, utilizando ocho aviones que llevaban pancartas que anunciaban la película.
El genio de los títulos de crédito, Richard Greenberg, encontró imágenes rodadas desde el morro de un avión viajando a toda velocidad entre las nubes y creó un teaser que hizo historia. Se estrenó en enero de 1978 y el público se volvió loco. Las expectativas por ver la película se multiplicaron por mil. Greenberg adaptó el diseño del trailer para los memorables títulos de créditos de la película.
Se acuñó el mítico tagline de la película, uno de los más populares de la historia del cine, "Usted creerá que un hombre puede volar". La película venía a decir que el publico iba a ver algo que nunca había visto antes, y la película cumplió con lo prometido.
Superman fue un enorme éxito de taquilla, cuando se estrenó estuvo en el número 1 de la taquilla norteamericana durante 13 semanas consecutivas. Su recaudación final en los Estados Unidos alcanzó los 134.218.018 de dólares y en el resto del mundo sumó otros 166.000.000 de dólares. Situándose como la segunda película más taquillera del año en Estados Unidos y también a nivel mundial (sólo fue superada por Grease).
Y los Oscars no se olvidaron de ella, recibiendo nominaciones en las categorías de mejor sonido (Gordon K. McCallum, Graham V. Hartstone, Nicolas Le Messurier y Roy Charman), mejor montaje (Stuart Baird) y mejor banda sonora original (John Williams). Y la película consiguió un merecidísimo Oscar especial por sus portentosos efectos visuales (Les Bowie, Colin Chilvers, Denys N. Coop, Roy Field, Derek Meddings y Zoran Perisic).
Tras el estreno, Donner se disponía a viajar a Londres para rodar lo que le quedaba por filmar de Superman II, fue entonces cuando recibió una llamada de su agente, que le dijo, "acabo de recibir un telegrama de los Salkinds. Ya no eres necesario," recordaba tristemente Donner. Los Salkinds se deshicieron de Donner y le dieron la dirección de Superman II a Richard Lester, quien se encargó de terminar la película y fue el único acreditado como director.
Donner tenía planes para Superman III y Superman IV, pero eso poco importaba. La saga tomaría un camino muy diferente que fue kryptonita para ella.

DIRECTOR'S CUT
En el año 2000 se editó el director's cut de la película, en la que se incluyeron 10 escenas descartadas en la versión estrenada en cines.
1. Jor-El y el consejo: La escena en la que Jor-El advierte al consejo del peligro que se cierne sobre Krypton era originalmente más larga. Al comienzo de la misma hablan sobre la condena de los tres supervillanos y después el consejo desoye el aviso de Jor-El sobre la condenación del planeta. Jor-El amenaza con advertir a la población, pero el anciano le dice que si lo hace será enviado a "La zona fantasma".


2. Reunión de seguridad del consejo: El consejo de Krypton descubre que hay un gran consumo de energía en el laboratorio de Jor-El.



3. La nave espacial del bebé Kal-El: Un breve instante en el que mientras Kal-El viaja en su nave por el espacio se cruza con los tres supervillanos dentro de "La zona fantasma".



4. Joven Lois con sus padres en el tren: En la escena en la que el joven Clark adelanta corriendo al tren, había un plano en el que una niña lo ve y se lo cuenta sus padres, pero estos no la creen. Esa niña no es otra que Lois Lane.



5. La Sra. Kent abre la casa: Muy temprano, Ma Kent hace algunas tareas en la granja mientras llama a Clark. Esta escena va justo antes que ella vea a Clark en el campo pensando.



6. Clark y Jimmy: En el primer día de Clark en la oficina, él y Jimmy se presentan mutuamente.



7. Jor-El y Superman: Después de mostrarse a la humanidad por primera vez, Superman habla con su padre en "La fortaleza de soledad" y le confiesa que se siente bien por haberlo hecho. Jor-El le aconseja que mantenga su identidad en secreto. Superman trata de abrazar a su padre, pero éste se desvanece.



8. Peatón y Clark: En todos los canales de noticias se habla sobre Superman y un montón de personas están en la calle frente a los televisores de una tienda. Entre ellos se encuentra Clark y un hombre a su lado le dice, "no llegará el día en el que un tipo pueda volar," a lo que Clark le replica, "¿quién sabe? Puede que antes de lo que imagina." Ese hombre es Richard Donner.



9. Fuego e hielo: Antes de irrumpir en la guardia subterránea de Luthor, Superman debe enfrentarse a las trampas con las que el villano intenta acabar con él, primero disparándole con ametralladoras, después usando fuego y por último intentando congelarle.



10. El cartel de Hollywood se derrumba: Durante el terremoto, un grupo de girls scouts camina al lado del cartel de Hollywood cuando éste se derrumba.


ESCENAS ELIMINADAS
Existen dos escenas eliminadas, que tampoco fueron incluidas en el director's cut y que fueron restauradas y recogidas en las ediciones de vídeo doméstico.
Escena eliminada 1: Lex Luthor le dice a Otis que alimente a los "bebés". Tras una compuerta secreta el villano esconde unas bestias (presumiblemente leones o tigres), a las cuales Otis da de comer. La señorita Teschmacher le dice a Luthor que está enfermo, pero también se pregunta porque le quiere tanto.


Escena eliminada 2: Tras la traición de la señorita Teschmacher, Luthor hace que Otis la eche a las fieras, pero Superman aparece y la salva en el último segundo. Superman le dice a ella que su madre le envía recuerdos.


VALORACIÓN
Superman fue la primera gran adaptación de un cómic y la que sentó las bases de como deben realizarse, y lo hizo tan bien, que aún no ha sido superada a día de hoy. Porque ninguna otra ha sabido conjugar todos los elementos que hacen funcionar una adaptación del noveno arte, que no son otras que, mostrar respeto por el material original, dar vida a los personajes con los actores idóneos, tener una gran historia, hacer creíble el universo del héroe y poner los mejores medios para hacerlo todo realidad.
Y vistos sus dudosos orígenes, la película tenía todas las papeletas para fracasar, pero gracias a Richard Donner, ésta voló muy alto. Se nota su pasión en cada plano, en cada encuadre y en cada movimiento de cámara, pero sobre todo se nota el cariño que puso en el personaje protagonista. Es suyo el mayor mérito de hacer de Superman la gran película que es. Éste es uno de esos extraños casos en los que una película cae en las manos del director más apropiado. Y es que, tras perder ésta a su padre original (Guy Hamilton), Donner se convirtió en su Pa Kent particular.
Pero Donner no estaba sólo, ya que Superman es el resultado de la unión de un gran grupo de talentos, todos juntos crearon una película inolvidable. Consiguieron hacer palpable el mundo de fantástico de Superman, como el diálogo sobre Peter Pan o la frase inicial de Jor-El, "esto no es fantasía, ni el producto de una imaginación descabellada," buscando cumplir con la verosimilitud buscada por Donner. Y es que la película despunta en todos los apartados.
Empezamos con el reparto, y es que, ¡menudo reparto! Glenn Ford es Pa Kent. Lex Luthor es interpretado por Gene Hackman. ¡Y Marlon Brando es Jor-El!
Por su parte, Margot Kidder es una gran Lois Lane, tal vez la mejor que haya habido en cine y televisión.
Pero si hay un actor que destaca por encima del resto ese es Christopher Reeve, y no lo tenía fácil, ya que un personaje tan positivo como Superman podría atragantársenos con facilidad, un boy scout de otro planeta carente de cualquier cinismo. Pero la película se sostiene porque Reeve lo interpreta con tal convicción y seguridad que nos hace creer en él, lo aceptamos como alguien real. El actor transmite una honestidad y dignidad increíble como Superman, como si portar un traje azul con capa y unos calzones rojos fuera lo más normal del mundo. Pero es que además cuando hace de Clark Kent lo interpreta como un personaje totalmente distinto, es tan torpe y bienintencionado como debe ser. Todo un tour de force del que sale triunfante. Muchas veces se dice que un actor nació para interpretar un papel, pero en el caso de Christopher Reeve es cierto, él es Superman y siempre lo será.
La banda sonora compuesta por John Williams es sencillamente perfecta y mi preferida de cuantas se hayan creado. Cualquiera de los temas nos sumergen en la historia al instante, pero el principal se merece todos los aplausos, es tan icónico que ha quedado ligado para siempre al personaje. 
Los maravillosos efectos visuales a están al servicio de la historia y sorprenden los logros que consiguieron hace tantos años, es cierto que algunos trucajes con maquetas ya no dan el pego, pero momentos como el de Superman haciendo de vía improvisada de tren o la explosión de Krypton siguen dejando con la boca abierta.
El personaje de Superman pese aparecer a simple vista un superhombre, valga la redundancia, es mostrado por ciertos detalles como un ser más terrenal y se intuyen en su personalidad ciertos defectos, que no hacen más que humanizarlo. En la escena que acontece en Smallville, se ve como utiliza sus poderes para presumir ante Lana y sus amigos. Segundos después le expresa a su padre adoptivo su deseo de no ocultar sus poderes y de demostrarles a todos lo que es capaz de hacer. En otro momento de la película, el director del Daily Planet dice que Clark es el mecanógrafo más rápido que haya visto en su vida, de nuevo Superman no puede evitar mostrar de alguna forma sus poderes. En el director's cut hay una escena inédita en la que Superman le expresa a Jor-El, que se siente bien al descubrirse ante el mundo y Jor-El le advierte sobre la vanidad. Más tarde desobedece las palabras de su padre al inmiscuirse en la historia de los hombres, para salvar la vida de Lois. Todos esos momentos nos vienen a demostrar que Kal-El tiene tanto de hombre como de super.
Superman es además una historia de padres e hijos, de los sacrificios que los primeros hacen por los segundos, de la importancia de su figura para forjar la personalidad de sus descendientes e inculcarles los valores adecuados. Según la profecía kryptoniana los padres se convierten en hijos y los hijos en padres. Algo que sucede también con los humanos, en el fondo los padres crían a sus hijos, para cuando una vez estos llegan a la edad adulta, cuidar de sus progenitores, y tener a su vez a sus propios hijos. En Superman esa idea se lleva un poco más lejos.
La relación a tres bandas entre Clark, Lois y Superman funciona fenomenalmente. Los (falsos) celos que uno muestra hacia el otro o la fascinación de Lois por Superman, pero no por Clark; es lo que esperamos de este trío. Y la historia de amor entre Superman y Lois es perfecta, construida a base de grandes momentos, como esa entrevista que tiene más de cita (la mejor escena de la película), que da paso al memorable vuelo que ambos comparten por Metropolis (donde Lois se enamora de Superman) y todo culmina con la muerte de Lois.
La famosa escena de Superman invirtiendo el tiempo es en si misma una locura imposible, ya que si se invirtiese el sentido del giro de la Tierra la inercia nos mataría, y el invertir el giro del planeta no haría que el tiempo retrocediese, pero como momento dramático, como pura fantasía, funciona, porque vemos hasta donde llega Superman por salvar a Lois, a hacer algo inconcebible.
El crimen del siglo perpetrado por Luthor no podría ser más brillante, su idea de provocar el terremoto en la Falla de San Andrés y hacerse rico con las consecuencias, está a la altura de lo que se espera del villano, siendo tan malvado y megalomaníaaco como el personaje. Y resulta de paso, uno de los mejores planteamientos que se hayan creado en una película así.
Y es que no falta de nada en la película. Tenemos la visión de Superman como una deidad, cual Jesús enviado por su padre a la Tierra. Y está presente el espíritu del cine catastrofista de los 70, tan de moda por aquel entonces, con grandes escenas de destrucción en el Golden Gate, la presa Hoover o el cartel de Hollywood (en el director's cut).
Por su parte, las escenas de acción son geniales, desde el famosísimo rescate a Lois en el helicóptero, pasando por Superman persiguiendo los misiles y acabando con una de mis escenas preferidas que fue eliminada del montaje original, la de Superman entrando en la guarida de Luthor y como éste lo ataca con ametralladoras, fuego e hielo (una de las mejores secuencias jamás filmadas por Donner).
No es una película perfecta, a veces su humor idiota lo es demasiado y el personaje de Otis puede no ser del agrado de todos. Lex Luthor salvo una escena nunca aparece calvo. ¿Y por qué cuando Superman invierte el curso del tiempo la carretera no se tragó el coche de Lois si el misil explotó igualmente? Pero todo esto es peccata minuta, incluso forma parte del encanto de la película.
Superman no nos da un respiro y vamos de una escena cumbre a otra. ¿Quién no recuerda la muerte de Pa Kent? ¿La creación de "La fortaleza de soledad"? ¿Al pequeño Kal-El levantando una camioneta ante unos sorprendidos Kents? ¿La destrucción de Krypton? ¿O Superman salvando a Lois en la escena del helicóptero? Cada una de estas escenas son ya un clásico del cine.
Como película de entretenimiento no tiene parangón. Transmite a cada momento la sensación de aventura más grande que la vida. Nos hizo creer que un hombre podía volar, y mucho más. Tenía prohibido inmiscuirse en la historia de los hombres, pero al final lo hizo, quedando grabada en nuestra memoria para siempre. Y es que Superman es una superpelícula.

CURIOSIDADES
La película está dedicada "con amor y respeto" al director de fotografía Geoffrey Unsworth, quien murió antes del estreno de la película.
Estaba previsto que Margot Kidder cantase la canción "Can You Read My Mind", durante la secuencia que Superman y Lois vuelan por Metropolis, pero a Richard Donner no le gustó el resultado y decidió cambiar la canción a una voz en off.
Richard Donner había rodado el 75% de Superman II (1980) cuando fue despedido por los Salkind.
Marlon Brando rechazó memorizar la mayoría de sus frases. Sus frases en la escena en la que deja a Kal-El en su nave, las leyó en el pañal del bebé.
Clark Kent y Superman se peinan hacia lados opuestos.
La película se estrenó coincidiendo con el 40 aniversario de Superman.
Christopher Reeve se inspiró en el personaje que Cary Grant interpretó en La fiera de mi niña (1938) para componer a su Clark Kent.
Los títulos de crédito finales duran más de siete minutos, los más largos jamás creados hasta su estreno.
El plano del Dodge control remoto circulando por una carretera, fue reutilizado en la segunda parte cuando Clark y Lois regresan de "La fortaleza de soledad".
"La maldición de Superman" se cebó con varios de los miembros del reparto. El primero y más conocido, el trágico accidente que sufrió Christopher Reeve en 1995 que lo dejó paralítico, muriendo nueve años después. A Margot Kidder le diagnosticaron un trastorno bipolar en los ochenta, además en 1990 sufrió un accidente de tráfico, quedando postrada en una silla de ruedas durante dos años. En 1996 sufrió un ataque paranoico y desapareció durante tres días por las calles de Los Angeles, tras ser encontrada por la policía faltándole varios dientes, tras haberse rapado el pelo con una navaja y tras casi ser violada por un vagabundo. Marlon Bando también tuvo su ración de la maldición, su hijo Christian disparó fatalmente al novio de su hermana Cheyenne y pocos años después ella se ahorcó. Y Lee Quigley, quien diera vida a Superman siendo sólo un bebe, murió a los 14 años debido a su adicción a la inhalación de disolventes.
Christopher Reeve, Margot Kidder, Jackie Cooper y Marc McClure son los únicos actores en trabajar en las cuatro películas de Superman. Y McClure fue el único que también participó en Supergirl (1984).
La película tuvo cinco diferentes directores de segunda unidad.
Aaron Smolinski, que interpreta a Superman de niño, aparecería sin acreditar en Superman III (1983), como el niño que espera fuera de la cabina de fotos, mientras Clark se cambia para ser Superman. Años después tendría un pequeño papel en El hombre de acero (2013), como un oficial de comunicaciones.
Richard Donner le pidió a Jerry Goldsmith que compusiera la banda sonora de la película, a lo que accedió, pero finalmente un conflicto de agendas hizo que le fuera imposible realizar el encargo y John Williams lo sustituyó. Seis años más tarde sería Jerry Goldsmith quien compondría la banda sonora de Supergirl (1984).
Originalmente Superman simplemente salvaba a Lois Lane en la escena del helicóptero, pero después Richard Donner decidió cambiar la escena haciendo que el helicóptero también cayese al vacío para que Superman lo agarrase en el aire.
Según contaba Roger Moore en su autobiografía, coincidió en los Pinewood Studios mientras se rodaba la película y fue testigo de como todas las mujeres se quedaban embobadas mirando Christopher Reeve, cuando pasaba caminando por el comedor de los estudios vestido como Superman, pero cuando lo hacía caracterizado de Clark Kent nadie le prestaba atención.
Gene Hackman se negó inicialmente a afeitarse el bigote para interpretar a Lex Luthor, Richard Donner le propuso al actor que si se lo afeitaba él haría lo mismo con su bigote, a lo que Hackman accedió, cuando el actor se presentó ya afeitado ante Donner, éste se despego el bigote postizo que llevaba. Lo tenía todo preparado y fue algo que le encantó a Hackman.
Hackman también se negó a afeitarse la cabeza o a llevar una falsa calva durante el rodaje. Se tomó la decisión de hacer que su peinado fuera diferente a cada escena para dar la impresión de que llevaba diferentes peluquines, como los que son vistos en su guarida subterránea. El actor sólo cedió a ponerse una falsa calva en la escena en la que Superman lo lleva a la cárcel.
Marlon Brando terminó demandando a los Salkind, ya que según su contrato, debía percibir un 11,75% de los beneficios de la segunda parte, como había hecho con la primera parte, pero todas sus escenas fueron cortadas del montaje final por parte de los productores, para así no tener que pagarle tan altos honorarios. Al final llegó a un acuerdo con los productores y recibió un cheque de 14 millones de dólares por sus 13 días de trabajo.
Y al igual que Marlon Brando, Mario Puzo también demandó a los Salkind por no pagarle todos sus honorarios. A Ilya Salkind le entregaron la demanda mientras caminaba hacia la premiere de la película.
Christopher Reeve no aparece en pantalla hasta el minuto 48 de película y Gene Hackman no lo hace hasta después de transcurrida 1 hora.
El nombre de Superman no es dicho hasta el minuto 99 de película.
Los creadores de Superman, Jerry Siegel y Joe Shuster, quedaron encantados con la película.
Christopher Reeve dobló a Jeff East (que interpreta al joven Clark Kent) en todos sus diálogos, debido a la diferencia que existía entre sus voces. Por lo tanto nunca se oye la voz de East en la película. Esto creó tensiones entre los actores, quienes resolvieron sus diferencias varios años después.
Como Christopher Reeve era un desconocido antes del inicio del rodaje, los créditos de la película y el teaser trailer pusieron por delante los nombres de Marlon Brando y Gene Hackman, antes que el del propio Superman.
Geoffrey Unsworth creía que él había provocado el famoso apagón de Nueva York de 1977, cuando conectó un foco a un poste de la luz, durante el rodaje de la película.
Se filmaron primero todas las escenas con Marlon Brando y Gene Hackman, ya que eran los actores más demandados del reparto y tenían otros compromisos después de esta película.
Christopher Reeve era una cualificado piloto de ala delta, y usó su experiencia pilotándolos, para hacer que sus movimientos fueran más naturales en las escenas de vuelo.
La actriz Noel Neill, hace una cameo como la madre de Lois Lane, en la escena que Clark pasa corriendo al lado del tren. Neill había interpretado a Lois Lane en los seriales Superman (1948) y Atom Man vs. Superman (1950), además de la serie Las aventuras de Superman (1952) y del corto Stamp Day for Superman (1954).
Y el actor Kirk Alyn es quien da vida al padre de Lois en la misma escena. Alyn había interpretado a Superman en los seriales Superman (1948) y Atom Man vs. Superman (1950).
En dicha escena, Clark Kent tiene 18 años, pero Lois Lane es bastante más joven. Ya en sus versiones adultas, Margot Kidder era cuatro años mayor que Christopher Reeve.
Para conseguir el efecto brillante en la ropa de los habitantes de Krypton, se utilizó un material reflectante utilizado para las pantallas de cine y la ropa reflectante, llamado scotchlite y que estaba compuesto con bolitas de cristal. El material era tan sensible, que si se tocaba accidentalmente, los aceites de las manos de los actores interferían en el efecto brillante, dejando una mancha opaca en la ropa. La idea de utilizarlo surgió haciendo pruebas para las escenas con efectos visuales.
Un hombre montado en moto y arrastrando una bolsa con polvo, fue lo que se usó para crear el efecto de Clark corriendo a toda velocidad, después de saltar delante del tren.
El traje original de Superman iba a ser mucho más oscuro, pero se convertía en transparente al usar la pantalla azul para los efectos visuales.
En el momento de su estreno, Superman fue la sexta película más taquillera de todos los tiempos. 
Estaba previsto originalmente que la secuencia del helicóptero se filmase en lo alto del edificio de la Pam Am, pero hubo un accidente real en su helipuerto donde murieron varias personas y fue descartado.
John Williams utilizó la misma orquesta para componer la banda sonora que le que utilizó para las entregas de La guerra de las galaxias. Por eso se encuentran similitudes entre ambas partituras.
El final original de la película mostraba a Superman salvando California, reestructurando la falla de San Andrés y lanzando el segundo misil al espacio, lo que haría liberar a los tres supervillanos de "La zona fantasma". Pero al final Donner consideró que era demasiado efectista y que si al público le gustaba la película, irían a ver de todas formas la segunda parte. 
En su primer día de rodaje Brando le sugirió a Donner que las cámaras grabaran los ensayos, según su propias palabras, "¿Quién sabe? Podríamos tener suerte." Según Donner, esa primera toma fue una de las que se utilizaron en la película.
El concepto original para la escena de Superman y Lois volando, era que lo hiciesen por todo el mundo, al final se decidió limitar la escena a Metrópolis.
Fue la primera película en colaboración entre Warner Bros. y DC Comics, que surgió tras la compra de la segunda por el holding Warner Communications en 1969.
La maqueta del Golden Gate tenía unas dimensiones aproximadas de 21 metros de largo por 6 metros de ancho.
Larry Hagman (el popular J.R. de Dallas) que interpreta al comandante que custodia uno de los misiles, tenía previsto rodar sus escenas en 3 días, pero por causa del impredecible tiempo en Calgary, al final el actor necesitó cerca un mes para completarlas.
Además de dar vida a Superman, Christopher Reeve también puso voz al controlador del tráfico aéreo de Metrópolis. Se le puede escuchar en la escena del accidente del helicóptero y durante la escena del Air Force One.
Elizabeth Sweetman fue quien dio vida a Kal-El, como el primer bebe en la escena de la capsula de escape. Tenía 6 meses de edad y ganó 120 libras por cuatro días de trabajo. Sus escenas se rodaron en octubre de 1978.
Cuando Clark llega a "La Fortaleza de la soledad" tiene 18 años y pasará los próximos 12 con Jor-El estudiando la vida y el cosmos, de modo que, cuando Superman llega a Metropolis tiene 30 años, 4 más de los que tenía Christopher Reeve en aquel momento.
Desde el estreno de este película, la idea de convertir la "S" de Superman en un símbolo kryptoniano perteneciente a la familia El, ha sido incorporada a la mitología del personaje en cómics y otras adaptaciones.
A Richard Donner no se le pidió que volviese para terminar de rodar Superman II (1980), ya que había criticado públicamente a los Salkind. Un destino similar corrió Margot Kidder quien abiertamente había apoyado a Donner, la actriz vio su papel de Lois Lane drásticamente recortado en Superman III (1983).
Para la escena del ladrón al que Superman atrapa trepando por un edificio, el hombre que observa todo desde el interior del edificio, fue atado a la silla y colgado boca abajo para crear el efecto de Superman de pie sobre las ventanas. La mayor parte del decorado del edifico estaba horizontal, con todo los elementos del revés para aparentar un edifico real.
En un determinado momento del proceso de la película, se barajó la idea de que ésta terminase con un holograma gigante de Superman volando fuera de los cines.
La escena inicial en blanco y negro fue filmada en sentido inverso al mostrado en la película y después se invirtió dando la sensación de haberse filmado de forma normal.
En su estreno en cines, la película incluía un diálogo adicional entre los pilotos del Air Force One antes del impacto del rayo, en el cual se referían indirectamente al entonces presidente Jimmy Carter.
Años después a Richard Donner le ofrecieron dirigir Superman IV: En busca de la paz (1987), pero rechazó la oferta.
La escena en la que Miss Teschmacher está colgada de un puente para desviar uno de los misiles fue ideada por Richard Donner durante el rodaje.
El tren de la escena en Smallville fue alquilado a la película por un coste de 5.000 dólares diarios.
Para las escenas de Smallville, John Richardson creó efectos para escenas que no fueron incluidas en el montaje final como, Clark ordeñando a una vaca a supervelocidad, cortando un tronco de madera de un sólo golpe o levantando un tractor.
Se requirió de dos días para rodar la escena del pequeño Kal-El saliendo de su nave a su llegada a la Tierra.
Para las escenas en el Polo Norte, se intentó rodar una escena con un oso polar, en realidad una creación de Stuart Freeborn, pero Richard Donner no quedó satisfecho con el resultado y no fue incluida en el montaje final.
Tras el estreno de Encuentros en la tercera fase en Londres, Steven Spielberg y John Williams visitaron el set de rodaje de "La fortaleza de la soledad".
Se filmó plancton bajo el agua en las Bermudas para usarlo como "imágenes galácticas" en las escenas de los viajes por el espacio.
El vestuario y pelucas de Gene Hackman costaban 52.000 dólares al día.
Según admitiría Hackman, no quiso realmente interpretar a Lex Luthor hasta que se reunió con Donner.
El autobús escolar de la escena del Golden Gate fue enviado expresamente de Estados Unidos a Inglaterra.
El barco usado en la película fue requisado por la policía para el rescate de un suicida en el East River.
La frase de Lois Lane, "¿qué va sujetarme?, ¿y quién le sujeta a usted?," fue escrita por David Newman.
El rodaje fue tan largo que las tomas de Christopher Reeve volando rodadas al principio del mismo, no coincidían planos posteriores, por lo que tuvieron que rodarse de nuevo.
Los ladrones que huyen en barco fueron interpretados por dobles de la serie Kojak (1973-78). 
La canción "Little Bit" de Supertramp que suena en la escena de Lois en el desierto, es un presagio de lo que ocurrirá más adelante en la película.
Richard Donner se pasó un año trabajando en la edición en DVD de la película, que fue editada en 2001, principalmente restaurando nuevo metraje.
Fue la primera película en utilizar el sistema Dolby estéreo denominado "split surround".
La directora de casting Lynn Stalmaster fue la primera en sugerir a Christopher Reeve para el papel principal, pero inicialmente Donner y los Salkinds sintieron que era demasiado joven y delgado

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